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¡qué boquita!

150x80cm
diario, pétalos, acrílico, barniz


L.L.R




150x 80cm
diario, papel, pétalos, barniz, acrílico, oleo pastel.

L.L.R

paseo inmoral

les regalo un bomboncito...

Pulsar

expo lulis II


A mostrar los dientes!!!





























expo de lulis






















No hay fotos de mucha pintura pero sí de mucho cariño.
Lucho, Conchi, Juanma, Albert, Vera, Xavi, Mark, Manel, Juan. Lalo y Mari que se fueron antes de cargar la maquinola. Ah, y los colegas de la Antic! abrazo!

cheek to cheek

un ratito en el cielo




abril

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avant premiere

video

vacío


(...)Teniendo en cuenta el recorrido realizado sobre los pueblos oceánicos y sus producciones, queda en claro que más allá de ciertas diferentes combinaciones o variantes, existe una clara unidad o armonía estética dentro de la cual el arte se manifiesta.
Haciendo referencia a la disciplina escultórica, y a su historia, es determinante que ésta se ha desarrollado a partir de sociedades que demandaban o encargaban al artista materializar la divinidad , adornar santuarios, etc., quiero decir, donde la labor del escultor consistía en configurar una forma reconocible relacionada con un modelo que conceptualizara la conciencia de su época.
La manipulación de la madera, el barro o la piedra responde a esa necesidad de hacer tangible la realidad incomprensible, los ídolos más antiguos eran formas de esta experiencia y tentativas de crear algo que durara. De modo, que la escultura se define por ser un medio de conocimiento para explorar la realidad, interrogarla, expresarla. La escultura aspira a ser expresión de las relaciones del hombre con el mundo, materializando la esencia de las cosas y del ser por medio de propuestas que destaquen, claro, su carácter tridimensional, espacial y material; la inserción de la forma en el espacio.
La capacidad de introspección y la voluntad de objetivar estas creencias, ideas, sensaciones, llevan también a la necesidad de modificación y experimentación con la materia, hasta su propia desmaterialización, ya que la forma sólo necesita encarnar una condición de verdad. Y aquí nos encontramos con el elemento fundamental de la escultura que es la relación entre el volumen y el vacío, entre la forma y el espacio.
El vacío se articula entre la materia transformada en diferentes planos por los cuales el aire y la mirada pueden circular. Cierto dinamismo estructural, a veces enfatizado por la asimetría, donde la estructura se abre al espacio y se posibilita la percepción del vacío interno y externo, encontrándonos con cierta ambigüedad entre interior y exterior.
Henry Moore es uno de los primeros escultores de nuestra cultura en trabajar el vacío, el hueco. Según sus propias palabras, "la escultura aérea es posible: la piedra o madera se limita a rodear el hueco, que es la forma principal de la figura". La figura se trabaja como si fuera una arquitectura y adquiere un aspecto monumental, aunque sea de proporciones reducidas. Las formas del cuerpo se diluyen, se funden en un aspecto continuo que da un carácter cerrado a la figura alrededor del hueco, o los huecos, que son el verdadero objeto de la composición.
Pero no es sólo el vacío lo que genera la comparación con las culturas oceánicas.
Comencemos por hacer un recorrido en relación al desarrollo escultórico de Henry Moore, ya que la experimentación del vacío hasta la disección de formas para la construcción de complejos espaciales llega ya en la madurez de su carrera. (...)
(...)es en 1934 cuando Moore comienza a horadar los materiales y a partir de 1940, los agujeros o vacíos y las masas, ya tendrán la misma importancia en la búsqueda de la complementariedad de la forma y el espacio. Entre 1937 y 1939, inició las construcciones geométricas o los volúmenes redondeados, con cuerdas o hilos que recorren los espacios. El uso de la cuerda o el hilo tenía como objetivo mejorar la visibilidad interior de las estructuras, más orgánicas y antropomórficas, como es el caso de Bird basket.
A partir aproximadamente de 1958, comienza a crear esculturas monumentales que rebasan los límites de los espacios habituales de las galerías y exigen espacios abiertos: plazas y sobre todo parques y jardines. La batalla de Moore es la búsqueda de una expresión trascendente. Es el ir más allá de las apariencias, penetrar en la materia, representar literalmente el interior de la misma, dejando a la vista las interioridades de lo corpóreo. Es la idea de cáscara que oculta algo en su vientre.
La escultura tradicional suele ocupar un espacio, necesita un espacio
intrínseco para presentar, como volumen, la materia transformada en obra.
La importancia del espacio, del vacío, es que también él es posibilitante de formas, a la vez que posibilitado por la misma materia. Ese espacio se llena de sentido, de tensión y de intimidad, y abandona un carácter neutral e indistinto, el espacio logrado será el elemento primordial y continuamente dialogará con las formas y volúmenes, abriéndose mucho más allá de su materialidad, recortando formas. La obra es una ventana hacia el interior de la realidad que presenta, o se extrema hasta la fragmentación de las partes convirtiéndose en un complejo escultórico que por su composición y tensión sigue haciendo presente el vacío pero en interacción con un interior y exterior.
La desocupación material de la escultura como método para obtener un espacio final vacío, es un proceso de reducción tanto formales, conceptuales y espirituales.
La escultura antropomórfica, abierta en su materialidad significa haber dejado un espacio en el cuerpo para el espíritu.
El vacío, esta realidad espiritual, originaria, adquiere definitiva importancia y su escultura se vuelve abstracta. Ese vacío deja de ser consecuencia de una descomposición o de ausencia de materia para pasar a ser el elemento constitutivo de la escultura. El hueco, el espacio y su energía potencial, adoptan un papel dominante donde la materia debe reducirse a delimitar el entorno espacial donde pueda corporeizarse, conteniendo su capacidad expresiva. Se trata de eliminaciones para aislar el objeto verdadero y entrar en descubrimiento directo con lo real, movimiento de purificación para la cosa en sí, modelo espiritual que sustenta desde la interioridad del espíritu toda la realidad. Negación que se sumerge en la simplicidad para situarse en el vacío y expresar así la plena libertad del espíritu. La obra de Moore es una sucesión de lugares espirituales habitables por el artista y el espectador donde el vacío es la solución estética a nuestro propio vacío existencial.
LLR



Nancho, Lucre, Fede, Juan...



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